Valparaíso, martes 24 de abril de 2018

Valoran énfasis en la sustentabilidad

Sector industrial: Cuatro asociaciones de industriales pesqueros entregan sus opiniones sobre las implicancias que tendrá la nueva ley.

01/04/2013

En términos generales, la nueva ley busca incorporar para este sector nuevos actores y generar mayor competencia, a través de las licitaciones y de la flexibilización del sistema de venta y traspaso de las licencias. Por ejemplo, se crean por primera vez en Chile licencias transables de pesca (LTP) temporales, además se licita hasta el 15% de la cuota de pesca industrial de las pesquerías sanas para dar acceso a nuevos actores.
En forma unánime, los industriales de este sector valoran el énfasis que pone la nueva ley en la sustentabilidad de los recursos pesqueros, ya que incorpora criterios que han sido reconocidos por importantes organizaciones ambientales; sin embargo, discrepan en algunos aspectos de esta normativa atendiendo a la realidad regional que deben enfrentar cada uno de ellos y que, sin duda, les repercute de manera diferente.
Para conocer sus opiniones conversamos con los máximos directivos de las asociaciones de todo el país: Rodrigo Sarquis, presidente de la Sociedad Nacional de Pesca (Sonapesca); Francisco Mujica, presidente de la Asociación de Armadores e Industriales Pesqueros del Norte Grande (Asipnor); Luis Felipe Moncada, gerente de la Asociación de Industriales Pesqueros (Asipes), y Carlos Vial, presidente de la Federación Gremial de Industrias Pesqueras de la Macrozona X, XI y XII Regiones (Fipes).
Las repercusiones
En cuanto a las consecuencias de la nueva ley, Sarquis sostiene que el principal efecto buscado es la recuperación de las pesquerías. "Esperamos que en un par de años se haga realidad por el bien del sector y el país. Todos los involucrados, tanto en el sector público como privado, debemos hacer un gran esfuerzo para trabajar unidos y lograr una aplicación efectiva de la ley".
A su juicio, el sector debe participar activamente en la nueva Organización Regional de Pesca que busca implementar medidas efectivas de conservación fuera de las 200 millas, con miras a lograr la recuperación de los recursos compartidos en la alta mar, alcanzar la sustentabilidad de la actividad y contribuir cada vez más a la economía del país.
Una visión más crítica tiene Mujica, ya que la industria pesquera de la zona norte será de las primeras en licitarse, "desconociendo la historia pesquera que por más de 50 años han desarrollado sus actuales actores, que crearon miles de puestos de trabajo en momentos tan difíciles como los que precedieron el cierre de las salitreras, y que han efectuado millonarias inversiones en tecnología y equipamiento de primer nivel mundial, impulsando el desarrollo del norte incluso en momentos que la zona sufría un lamentable abandono".
Y agrega: "Por esto, y aunque a muchos no les guste la palabra, las licitaciones constituyen una burda expropiación a los derechos adquiridos en el tiempo y amparados totalmente en las leyes vigentes. Adicionalmente, la incorporación del royalty incrementa la carga impositiva para el norte, dado que su principal pesquería, la anchoveta, se encuentra sana y éste es un gravamen que fluctúa con las capturas".
A todo lo anterior, señala, hay que sumar los problemas energéticos y la escasez de mano de obra en el norte, lo que los hace cada día menos competitivos en el mercado mundial respecto a los competidores externos, en especial Perú.
Por su parte, Moncada destaca la incorporación del proyecto de ley de Ecosistemas Marinos Vulnerables (EMV), "que va a permitir despejar el manido argumento respecto a la pesca de arrastre. Aquí va a haber una forma de regular los EMV de manera efectiva, por lo que no se podrá argumentar que el fondo marino está siendo dañado. Incluye elementos como el Rendimiento Máximo Sostenible (RMS) y otros que tienen un objetivo de carácter científico y de conservación como el establecimiento de los Comité Científicos Técnicos (CCT), la elaboración de un programa de investigación y los planes de manejo".
Sin embargo, advierte que respecto a este punto su gremio tiene una visión crítica sobre un par de artículos de la ley. Por ejemplo, dice que el artículo 27 viene a establecer licitaciones bajo el Rendimiento Máximo Sostenible (RMS), "siendo que debieran haberse establecido sobre éste, pero aún más atentatorio contra la conservación es el artículo que establece una licitación a todo evento, sin ninguna sujeción a un criterio de conservación como el RMS u otro".
Vial indica que, en términos generales, las empresas podrán tomar decisiones de largo plazo, adecuando sus inversiones, contrataciones, tamaño de sus plantas y flota a la nueva normativa y realidad pesquera. "Esto es beneficioso para toda la actividad pesquera de la zona sur austral, incluyendo proveedores, trabajadores, pescadores artesanales e industriales, etc., pues debiera dar una mayor estabilidad a la actividad en el tiempo".
Sin embargo, añade, la zona sur austral deberá compensar las menores cuotas en dos de las cuatro pesquerías que sustentan las operaciones, pues se redujeron considerablemente por el traspaso al sector artesanal, lo que, a su juicio, de no haber una recuperación de las pesquerías, provocará una contracción de la actividad pesquera industrial de la zona sur austral. "En términos más generales, el sector como un todo deberá operar en un marco regulatorio más centrado en decisiones científico-técnicas más que políticas".
Futuro del sector
El presidente de Sonapesca estima que el futuro del sector está directamente asociado a la implementación que se haga de la ley. "El sector está pasando por un momento muy complejo, las empresas están con pérdidas, menores cuotas industriales producto del traspaso al sector artesanal, las licitaciones y la necesaria disminución en algunas cuotas en los años venideros de algunas pesquerías hacen que tengamos que afrontar un corto plazo muy complejo".
Para el presidente de Asipnor, la nueva ley es un aporte significativo al establecer un marco legal y políticas de administración pesquera de largo plazo, que contribuyen a la sustentabilidad de los recursos y entregan la certidumbre necesaria para desarrollar la actividad y efectuar nuevas inversiones en el tiempo. "Pasamos de una norma transitoria y precaria, como la Ley 19.713, a una ley permanente, y esta estabilidad es un valor que debemos resguardar".
Y añade: "Confiamos en que una adecuada aplicación del nuevo marco institucional, con medidas de administración basadas en el criterio científico, con mejor investigación y con una fiscalización rigurosa que incluye al mundo artesanal, permitirá recuperar las pesquerías deprimidas y dar estabilidad a las capturas y a la industria en el largo plazo. Respecto a los aspectos negativos, debemos asumir que esta ley ya está en vigencia, y confío en que sabremos adaptarnos a este nuevo escenario, con creatividad y trabajo, tal como lo hemos hecho a través de nuestra larga historia pesquera".
Para el gerente de Asipes debe producirse la opción de que las empresas migren hacia las LTP y luego, de acuerdo a la fórmula que está en la ley, deben recibir un porcentaje de licencias en relación a su pesca histórica. "Eso permite desde ese momento que en ese ámbito (de las LTP) se puedan producir compras, ventas, negocios jurídicos varios entre los actores. La impresión que hay es que en general el proceso de consolidación, de fusiones de la industria, que ha sido consecuencia de la disminución de la pesca y no de otra cosa, está más o menos terminado.
Y añade: "Por lo tanto, desde ese punto de vista, podrán producirse transferencias de cuotas de pesca en caso de que haya una oferta importante de algún actor que quisiera ingresar y luego las licitaciones funcionarán a partir de los períodos que se indican en el artículo 27 y en el artículo tercero transitorio. Ahora, hay toda una reglamentación que hay que poner en marcha y en eso el Estado tiene plazos".
"La pesca es un sector en constante cambio y la nueva ley necesita de un tiempo para su implementación. Si bien hay que dictar un número importante de relevantes resoluciones y reglamentos, es posible afirmar que, dado que se estableció un marco jurídico más permanente, más allá de cualquier consideración parcial sobre él, la nueva ley si será positiva para la evolución del sector pesquero chileno", indica, en tanto, el presidente de Fipes.
Destaca que la pesca es de las pocas actividades económicas que existen en Chile que está en permanente discusión sobre cómo organizarse, y para él esta incertidumbre no solo tiene efectos negativos en lo económico, sino que también en el aspecto ambiental y laboral. "Gran parte de esta nebulosa se ha eliminado con la nueva ley. Resta, eso sí, ver el desempeño del sector artesanal en este mundo más regulado que enfrentará, pues la observación de la normativa y el respeto a los criterios científico técnicos está en la base de la recuperación de las pesquerías".

Fuente: El Mercurio de Santiago_28-03-2013

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