Valparaíso, jueves 17 de agosto de 2017

Nuevo juicio en La Haya

Todavía no se apagan los ecos del reciente fallo de la Corte Internacional de Justicia en la controversia marítima Perú contra Chile, sentencia que aún debe ejecutarse plenamente, cuando nuestro país deberá enfrentar la demanda marítima de Bolivia, del 24 de abril del año pasado, la cual versa sobre la "obligación de negociar un acceso al océano Pacífico (Bolivia c. Chile)".

14/04/2014

Al aceptarla, la Corte se limitó a examinar sus aspectos formales, sin emitir ningún pronunciamiento sobre sus méritos, aunque el gobierno de Evo Morales consideró esa circunstancia como un "día histórico". Una vez más, clara demostración de los "mitos y realidades" que han acompañado las aspiraciones marítimas bolivianas desde hace más de un siglo, y que Morales ha acentuado desde que asumió el poder, con gestos cada vez más histriónicos.
Seguidamente, la Corte fijó el 17 de abril próximo como fecha límite para la presentación de la memoria boliviana, y el 18 de febrero de 2015 para que Chile formule su contramemoria. Entretanto, las partes han designado sus agentes y coagentes, elegido a sus principales abogados litigantes y nombrado sus consejos asesores. Falta solo que escojan sus respectivos jueces ad hoc , para que el escenario procesal se complete. Para los chilenos, que durante estos últimos seis años seguimos tan de cerca el pleito con el Perú, todo lo descrito tiene visos de " déjà vu ", pero estas son solo las primeras escaramuzas en este caso.
Entretanto, el gobierno de Morales ha iniciado una ofensiva comunicacional en el contexto internacional para recoger el máximo de simpatía para su causa marítima. El mismo Morales visitó al Presidente de China y al Papa Francisco, y su gobierno está enviando embajadores itinerantes para recorrer el mundo, reiterando que la memoria "histórica" boliviana se enriquece cada día y que "tiene pruebas para demostrar que tiene la razón jurídica y que Chile se ha obligado a negociar con Bolivia un acceso soberano al océano Pacífico". También se ha añadido que en la memoria se solicitarán "reparaciones económicas" para compensar las pérdidas sufridas por la carencia del litoral que le fue arrebatado por Chile luego de una "invasión" injusta.
Dentro de esta coreografía bien orquestada queda inmerso el anuncio del diario La Razón de que el propio Jefe de Estado boliviano viajaría próximamente a La Haya, junto con el canciller Choquehuanca y una delegación parlamentaria, para acompañar la presentación de esta memoria el 15 de abril. A mi conocimiento, es la primera vez que un Primer Mandatario extranjero pretende concurrir a la Corte con este objetivo, siendo a todas luces una presión indebida.
Desde el punto de vista procesal, en fin, Chile podrá conocer los fundamentos jurídicos de esta demanda, ya que la presentación inicial del 24 de abril es, como dijimos en nuestro libro "Las aspiraciones marítimas de Bolivia", "muy frágil en su contenido y fundamentos", siendo "tan solo el esqueleto" de la demanda, ya que en sus ocho páginas hay seis líneas de una enorme vaguedad sobre la disputa jurídica (obligación de negociar de buena fe) y sus fundamentos legales son absolutamente vagos (obligación general conforme al derecho internacional, los acuerdos, la práctica diplomática y una serie de declaraciones de negociar un acceso soberano al mar).
Solo al conocer esa memoria Chile podrá decidir si hace objeciones preliminares. Ello ocurre cuando un Estado que ha sido demandado presenta una o más "excepciones (objeciones) preliminares", alegando que la Corte no tiene jurisdicción; o que la demanda es inadmisible por cuanto la disputa ya no existe o bien no tiene objeto o no es de naturaleza jurídica conforme al Estatuto de la Corte, etcétera.
En este caso, se suspenden los procedimientos escritos sobre los méritos y se abre una nueva fase escrita y alegatos orales.
El plazo para hacer la o las objeciones preliminares es como máximo tres meses después de la presentación de la memoria del demandante.
La Corte, en caso de que ellas se presenten, tiene tres opciones: a) aceptar la objeción o las objeciones si son más de una. Ese fallo puede conducir a dar por terminado el procedimiento o proseguir sobre otras bases de jurisdicción más limitadas; b) rechazarla (s), reanudándose la discusión sobre los méritos, y c) declarar que ella o ellas no poseen, en el marco de las circunstancias del caso, un carácter exclusivamente preliminar.
Jaime Lagos Erazo

Fuente: El Mercurio de Santiago_13-04-2014

Pasaje Ross 149 of. 409 B · Valparaíso · fono: 32 215.7645 - 32 215.7646 · fax: 32 259.6834 · email: anapesca@anapesca.cl